Una vez un Sacerdote estaba dando un recorrido por la Iglesia al mediodÃa... al pasar por el Altar decidió quedarse cerca para ver quien habÃa venido a rezar.
En ese momento se abrió la puerta, el sacerdote frunció el entrecejo al ver a un hombre acercándose por el pasillo; el hombre estaba sin afeitarse desde hace varios dÃas, vestÃa una camisa rasgada, tenÃa el abrigo gas ...
El señor Robinson llegó a casa fatigado llevando un gran mono cómodamente sentado en sus hombros. La señora Robinson se sintió muy preocupada al ver a su marido en semejante estado:
“Por mi parte, cuando penetro más Ãntimamente en lo que llamo yo mismo, siempre tropiezo con una u otra percepción particular, de calor o frÃo, de luz o sombra, de dolor o placer. Jamás puedo captarme YO MISMO, en ningún momento sin una percepción.
Cuando, por algún tiempo, pierdo mis percepciones, como en un sueño profundo, me siento insensible de Mà MISMO, y puedo creer ...
Aprended a discernir lo real de lo irreal, lo efÃmero de lo eterno. Aprended, sobre todo a separar el saber de la cabeza, de la sabidurÃa del alma; los “ojosâ€, del “corazónâ€.
Bajo el titulo de LA DOCTRINA DEL CORAZON se ha impreso aquà una serie de documentos que consisten principalmente en extractos de cartas de amigos de la India.